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Ficha técnica del libro
Manuel R. Martín: Poesía (1984-1997).
Edición y prólogo de José Mª García López. Epílogo de Antonio Rodríguez Baixeras.
Año de edición (2006).
Tamaño 8º, 88 pp.
Tipos: Janson text y Gill sans.
Impreso a doble tinta.
Tirada: 700 ejemplares.
Imprime: Entorno Gráfico (Maracena, Granada).
Bio-bibliografía del autor:
Manuel R. Martín (1967-1997) tuvo en su corta e intensa vida una actividad literaria marcada por la delicadeza y la exigencia. Su devoción de lector minucioso y su pasión por las artes plásticas y la música afinaron su sensibilidad estética, su ingenio y su creciente conciencia ética. Tuvo muy pronto una cultura contrastada de infrecuentes y rápidas precisiones, que completó con el estudio riguroso para su licenciatura en Filología Románica. Escribió y destruyó lo escrito sin contemplaciones. Su vida literaria fue corta e intensa. Es un autor casi inédito, pues en vida sólo publicó algunos poemas en revistas y el libro Pesa el deseo recordado (Madrid, Col. Baobab del Instituto “Ciudad de los Poetas”, 1985). Por fortuna, dejó también una muestra póstuma y suficiente, que aquí presentamos, de la poesía que le tocó y que tan verdadera, prometedora y frustrada fue.
Sinopsis del libro
Poesía (1984-1997). Es una generosa selección del la obra que dejó escrita Manuel R. Martín. Desde los poemas de su único poemario (Pesa el deseo recordado) hasta sus desnudos e intensos poemas finales, se observa en el libro la evolución de una vida literaria truncada demasiado pronto. Desde el tema amoroso tratado con una fina sensibilidad a los poemas finales en que se produce el enfrentamiento descarnado con la muerte, a través de la influencia de poderosos referentes contemporáneos (Rilke, Wilde, Cernuda…), Manuel demuestra poseer una fina sensibilidad a la hora de abordar la realidad. Formalmente, alternan los poemas y versos largos, casi versículos, con la prosa poética y los cortos poemas impactantes.
Texto (pág. 74)
Si fui un dios y jugué con la luz que roza los árboles
llenos de vida
y días y muerte y noche,
comprendéis que ahora baje muy despacio
y sea esta carne que duele
y sigue entre árboles llenos de horas largas y estrellas.
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